El patio tradicional cordobés es un espacio interior alrededor del cual se organiza la vida doméstica. La sombra, la vegetación y, en algunas casas, el agua ayudan a suavizar el calor del verano andaluz.
También es un espacio compartido: un lugar para sentarse, conversar y cuidar las plantas. Su belleza nace del uso y la atención diarios, con conocimientos que pasan entre vecinos y generaciones.