La identidad marinera de Cudillero vive en su habla local, el pixueto, y en tradiciones transmitidas entre generaciones. Cada 29 de junio, L’Amuravela lleva esa voz al puerto: un relato humorístico en verso de lo ocurrido durante el año, dirigido a San Pedro.
Al caminar por sus calles, la historia se vuelve más íntima. Casas, comercios y conversaciones cotidianas dan al pueblo una vida que va más allá de su conocida vista desde el agua.