En Consuegra, en la provincia de Toledo, Castilla-La Mancha, el otoño revela un paisaje más discreto que el de sus conocidos molinos. Durante una temporada breve, las flores moradas del azafrán brotan cerca del suelo y sus estigmas rojos añaden un trazo de color al campo.
La floración suele llegar entre finales de octubre y principios de noviembre, aunque las fechas varían según la temporada. Es un paisaje agrícola en activo: las visitas a campos privados deben acordarse con productores locales, que pueden confirmar cuándo hay flores.