Al caer la tarde, la madera oscura, el verde de las cañas y las paredes encaladas dan paso a reflejos cobrizos y un cielo amplio y cambiante. Desde la barca, la mirada de Macarena sobre la Albufera estudia la luz y el movimiento.
Para Macarena de Alba, la inspiración nace de esas relaciones: la textura de una tabla envejecida, el ritmo de las cañas, un tono cálido junto al agua fría. Detalles que pueden orientar una paleta, un motivo o la sensación de una prenda.